Abordando las preocupaciones relacionadas con las creencias religiosas

El problema

Algunas dudas sobre la vacuna contra el COVID-19 se debe a creencias religiosas profundamente arraigadas. Los seguidores de creencias que se oponen al aborto (por ejemplo, los católicos romanos) pueden estar preocupados por el uso de líneas celulares fetales en la investigación y el desarrollo de las vacunas. A los musulmanes y judíos les puede preocupar que las vacunas contengan ingredientes derivados de la carne de cerdo (la gelatina derivada de la carne de cerdo se puede utilizar como estabilizador de la vacuna).

Datos Breves

  • Las líneas de células fetales no son lo mismo que el tejido fetal. Ninguna de las vacunas contra el COVID-19 autorizadas contiene tejido de un feto abortado.
  • Las líneas celulares fetales involucradas en la prueba o producción de las vacunas contra el COVID-19 descienden de células extraídas de abortos electivos en las décadas de 1970 y 1980. Estas líneas celulares se mantienen para tener una vida útil indefinida. Las células actuales son miles de generaciones extraídas del tejido fetal original. Ninguna de las vacunas contra el COVID-19 autorizadas involucra células fetales extraídas de abortos recientes.
  • Aunque las células fetales se utilizan para cultivar virus de vacunas, las vacunas no contienen estas células ni ningún fragmento de ADN que sea reconocible como ADN humano.
  • Varios grupos religiosos han publicado declaraciones diciendo que el beneficio neto de las vacunas contra el COVID-19 supera las preocupaciones sobre las líneas celulares fetales.
  • La oficina doctrinal del Vaticano ha declarado que es "moralmente aceptable" que los católicos reciban vacunas contra el COVID-19 que hayan utilizado líneas celulares fetales en sus procesos de investigación y producción
  • Las vacunas contra el COVID-19 no contienen ingredientes objetables para las personas de fé que evitan los productos derivados de cerdo.

Lo que sabemos

Uso de líneas celulares fetales. Algunas vacunas comunes con virus vivo atenuado, incluyendo las vacunas contra la rubéola, la varicela y la hepatitis A, se elaboran mediante el cultivo de los virus necesarios en las células de fibroblastos del embrión fetal. Las principales cepas involucradas en la producción de vacunas son WI-38, que se obtuvo en el Instituto Wistar en Filadelfia, Pensilvania, y MRC-5, que provino de un laboratorio del Consejo de Investigación Médica en Londres, Inglaterra. Ambas líneas celulares fueron creadas en la década de 1960 utilizando células pulmonares de fetos que fueron abortados legalmente por razones no asociadas con la producción de vacunas.

Las vacunas contra el COVID-19 involucran líneas celulares fetales más recientes:

  • HEK-293, una línea celular renal que proviene de un feto abortado en 1972 en los Países Bajos.
  • PER.C6, una línea celular de retina patentada (propiedad de Janssen) que proviene de un feto abortado en 1985 en los Países Bajos.

Las vacunas de Pfizer-BioNTech y Moderna ARNm utilizaron la línea celular HEK-293 para las pruebas de confirmación, ya sea para demostrar cómo una célula podría absorber ARNm y producir la proteína de pico de SARS-CoV-2 o para caracterizar la proteína espicular de SARS-CoV-2. “Ninguna vacuna se produce usando cultivos de células fetales”. Notablemente, el Instituto pro-vida Charlotte Lozier enumera estas vacunas como “éticamente indiscutible.”1

La oficina doctrinal del Vaticano ha declarado que cuando las vacunas contra el COVID-19 éticamente indiscutibles no están disponibles, "es moralmente aceptable recibir vacunas contra el COVID-19 que hayan utilizado líneas celulares de fetos abortados en su investigación y proceso de producción."2 Adicionalmente, la Conferencia Estatal de Obispos Católicos ha declarado que “en vista de la gravedad de la pandemia actual y la falta de disponibilidad de vacunas alternativas, las razones para aceptar las nuevas vacunas contra el COVID-19 de Pfizer y Moderna son lo suficientemente serias como para justificar su uso, a pesar de su conexión remota con líneas celulares moralmente comprometidas."3

La vacuna del vector viral Johnson & Johnson/Janssen utiliza la línea celular PER.C6 para la producción de vacunas. El adenovirus que sirve como vector se vuelve deficiente en replicación al reemplazar dos genes necesarios para la reproducción con el gen de la proteína espicular del SARS-CoV-2. Debido a que los virus necesitan células para reproducirse y el virus alterado no puede reproducirse, la línea celular PER.C6 se modificó para incluir el gen que se eliminó del adenovirus. Estas “fábricas” de células modificadas permiten la producción de grandes cantidades de virus. Debido a que las células PER.C6 se utilizan en el proceso de fabricación, el Instituto Charlotte Lozier considera que la vacuna Johnson & Johnson/Janssen es "éticamente controversial."1 La Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos ha declarado que la vacunas Pfizer-BioNTech o Moderna deberían ser elegidas sobre la vacuna Johnson & Johnson/Janssen, si es posible. Si no es posible elegir qué vacuna se administra, entonces es "moralmente aceptable" aceptar la vacuna de Johnson & Johnson/Janssen.4

Uso de ingredientes derivados del cerdo. La ley islámica incluye los conceptos de halal (legal o permitido) y haram (ilegal o prohibido). En referencia a la comida, halal es el estándar dietético, según lo prescrito en el Corán (la escritura musulmana). Carne de cerdo y otros productos porcinos se consideran haram.

La gelatina derivada de cerdo se ha utilizado ampliamente como estabilizador en otras vacunas. La posibilidad de que las vacunas contra el COVID-19 autorizadas puedan contener gelatina porcina ha generado preocupación entre los musulmanes de que las vacunas no sean halal.

De acuerdo a los fabricantes de las tres vacunas autorizadas para su uso en los Estados Unidos, “no hay productos animales de ningún tipo en ninguna de las vacunas.” Los musulmanes que permanecen escépticos deben estar al tanto de la siguiente recomendación de un seminario de 1995 realizado por la Organización Islámica de Ciencias Médicas en Kuwait: “la gelatina formada como resultado de la transformación de los huesos, la piel y los tendones de un animal judicialmente impuro es puro, y está judicialmente permitido comer.”5

El judaísmo tiene leyes dietéticas similares que restringen lo que pueden consumir los seguidores de la fé. Los alimentos que se consideran aptos para comer se denominan kosher; la carne de cerdo se considera no kosher y no debe consumirse. Sin embargo, varias autoridades judías han declarado que no existe ningún problema con el porcino u otros ingredientes derivados de animales en productos no orales, incluidas las vacunas.6, 7

Preguntas para explorar las inquietudes de los pacientes

  • ¿Qué ha escuchado acerca de las vacunas contra el COVID-19 y [tejido fetal] [productos porcinos]?
  • [Para preocupaciones relacionadas con el tejido fetal] ¿Conoce las diferencias entre las vacunas de ARNm (es decir, Pfizer-BioNTech y Moderna) y la vacuna de vector viral (Johnson & Johnson/Janssen) en relación con este tema?
  • [Para preocupaciones relacionadas con el tejido fetal] ¿Cuál es la mayor preocupación para usted: la conexión remota de una vacuna contra el COVID-19 a un feto abortado o el tomar la vacuna como un acto de caridad hacia otros miembros de su comunidad?

Referencias

(Algunas referencias pudieran estar disponibles solo en inglés)

  1. Sherley JL, Prentice DA.  An ethics assessment of COVID-19 vaccine programs.  On Point Issue 46.  Charlotte Lozier Institute.  Mayo 2020.  https://s27589.pcdn.co/wp-content/uploads/2020/06/An-Ethics-Assessment-of-COVID-19-Vaccine-Programs_On-Point-46.pdf.  Accedido el 28 de julio del 2021.
  2. Vatican News. Vatican CDF says use of anti-Covid vaccines “morally acceptable.” 21 de diciembre de 2020. https://www.vaticannews.va/en/vatican-city/news/2020-12/vatican-cdf-note-covid-vaccine-morality-abortion.html. Accedido el 28 de Julio de 2021.
  3. Rhoades KC, Naumann JF. Moral considerations regarding the new COVID-19 vaccines. Washington, DC: United States Conference of Catholic Bishops; 11 de diciembre de 2020. https://www.usccb.org/moral-considerations-covid-vaccines. Accedido el 28 de Julio del 2021.
  4. U.S. Bishop Chairmen for Doctrine and for Pro-Life address the use of the Johnson & Johnson Covid-19 vaccine [press release]. Washington, DC: United States Conference of Catholic Bishops; 2 de marzo de 2021. https://www.usccb.org/news/2021/us-bishop-chairmen-doctrine-and-pro-life-address-use-johnson-johnson-covid-19-vaccine. Accedido el 28 de Julio del 2021.
  5. H. A. Gezairy, MD, written communication, 17 de julio de 2001. https://www.immunize.org/talking-about-vaccines/porcine.pdf. Accedido el 28 de Julio del 2021.
  6. McGuire R, Crawford N, Lewis G. Porcine gelatin and vaccines. Melbourne Vaccine Education Centre. Febrero 2019. https://mvec.mcri.edu.au/references/porcine-gelatin-and-vaccines/. Accedido el 28 de Julio del 2021.
  7. Public Health England. Vaccines and porcine gelatine. 2020. Disponible en: https://assets.publishing.service.gov.uk/government/uploads/system/uploads/attachment_data/file/933552/Vaccines_porcine_gelatine_2020_A4.pdf. Accedido el 28 de Julio del 2021.

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